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Escrito por RCG   

ESTIMA abre las puertas para  atender  a niños, adolescentes y adultos que sufran padecimientos como la  ansiedad, depresión y/o estrés sin importar su estado social, económico o religioso.

 

Para brindar una mejor atención consideramos que:

  1. El trabajo con niños de 5 años en delante es más consistente. Las capacidades de separación individuación, las habilidades y desarrollos motores, cognitivas y sobre todo el lenguaje, están en un estado de desarrollo óptimo para el trabajo. Esto no impide que se trabaje con niños menores de la edad antes indicada.
  2. Idealmente, el trabajo con jóvenes adolescentes, que sea una demanda de atención voluntaria.  Esto primeramente por consideraciones de tipo éticas, más el servicio será ofrecido indistintamente. 
  3. Personas con trastornos psiquiátricos, previamente diagnosticados, deberán estar con tratamiento médico y que cuenten con apoyo de un médico psiquiatra. En caso de no ser así en ESTIMA podemos canalizarlo con un médico correspondiente, con la finalidad de la recuperación integral de la salud de la persona.
  4. Por consideraciones técnicas/metodológicas, requerimos que la persona a tratar tenga al menos una forma de comunicación. Dada la naturaleza de la atención, es condición necesaria la comunicación como medio para la labor.
Gente
 
Adicional

Mal de nuestro tiempo?

  
  DEPRESIÓN: UN MAL DE NUESTRO TIEMPO

La depresión es uno de los más comunes y más serios problemas de la salud mental que enfrenta la gente hoy en día.Millones de personas en el mundo sobreviven en medio de la depresión ricos, pobres, ciudadanos, campesinos, hombres y mujeres, tanto en países desarrollados como en países en vías de desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la depresión se convertirá en el año 2020 en la segunda causa de incapacidad en el mundo, detrás de las enfermedades isquémicas (infartos, insuficiencia coronaria, accidente cerebrovascular) mientras que en el año 2000 ocupaba el cuarto lugar.
De ahí que desde los distintos estamentos sanitarios se esté potenciando la investigación para intentar atajar este trastorno mental, cuyo índice de prevalencia, lejos de disminuir, amenaza con incrementarse a medida que transcurra el siglo XXI.